Traducido del inglés. Se agradecen correcciones.
El teatro de madera de Uchiko donde se permite bajar debajo del escenario
El tren expreso limitado desde Matsuyama llega a Uchiko en unos veinticinco minutos, y casi todos los que se bajan suben la cuesta hacia la vieja calle de mercaderes. Más abajo, en un tramo tranquilo de carretera, se levanta un edificio de madera de dos plantas con un profundo tejado a dos aguas y ninguna fila en la puerta. Es un teatro terminado en 1916, y los días sin función puedes dejar los zapatos en la entrada, caminar sobre el escenario y después bajar debajo de él.
Un edificio que nunca dejó de servir
El Uchiko-za (内子座) se levantó cuando el pueblo todavía era rico, y siguió en funcionamiento mucho después de que el dinero se marchara a otra parte, incluida una temporada como cine. Fue restaurado en 1985 en lugar de demolido, y por eso la sala conserva las proporciones de un pequeño teatro de la era Taishō y no la idea que un museo tendría de uno.
El patio de butacas está dispuesto en masu-seki (枡席), palcos cuadrados de tatami separados por barandillas bajas de madera que se cruzan por encima en vez de rodearse. Una galería recorre tres de los lados, y el hanamichi (花道) atraviesa la sala hacia el fondo, de modo que una entrada en escena llega a través del público y no por delante de él.
Bajo el suelo
Una escalera junto al escenario desciende al naraku (奈落), el espacio inferior, donde la madera está sin cepillar y el aire se siente varios grados más fresco. El escenario giratorio se mueve desde aquí a mano, empujando contra vigas pulidas por el uso, y una trampilla llamada suppon (スッポン) se abre al hanamichi de arriba.
Nada bajo el escenario funciona con motor. Cada efecto que ve el público es alguien caminando en círculo en la oscuridad.
La calle que lo pagó
Diez minutos cuesta arriba, el barrio de Yōkaichi-Gokoku (八日市護国) se extiende unos seiscientos metros de casas de mercaderes enlucidas en ocre y blanco, con celosías al frente y aleros profundos. El dinero vino del mokurō (木蠟), la cera prensada de las bayas del árbol de la laca, y la residencia Kami-Haga, al final de la calle, todavía conserva las prensas y las tinas.
Los trenes de la línea Yosan son lo bastante escasos como para que convenga mirar el regreso antes de acomodarse, y el teatro cierra a media tarde. Ve entre semana y quizá tengas la sala entera para ti: la condición para la que menos fue diseñada y en la que mejor se ve.
木蠟で栄えた町が、芝居小屋をひとつ残した。
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