Traducido del inglés. Se agradecen correcciones.
Zhenbeibu, el fuerte fronterizo de Ningxia que le vendió su vacío al cine chino
Sobre la muralla de tierra apisonada que corona la puerta principal de Zhenbeibu, el viento que baja de los montes Helan arrastra una arenilla que se siente entre los dientes. Bajo el parapeto, un hombre con una túnica alquilada y una diadema dorada sigue las indicaciones de un amigo que sostiene un teléfono: acércate al borde, mira hacia atrás, quédate quieto. Está recreando los últimos minutos de una comedia de mediados de los noventa que buena parte del mundo sinohablante sabe citar de memoria, sobre la misma muralla donde se rodó. La muralla, por su parte, es varios siglos más antigua que la película.
Un fuerte que vendió su vacío
El Estudio de Cine del Oeste de Zhenbeibu (镇北堡西部影城, Zhenbeibu Xibu Yingcheng) se alza en la llanura pelada de grava al noroeste de Yinchuan (银川), la capital de Ningxia (宁夏). Ocupa dos fuertes fronterizos contiguos: uno más antiguo, de la dinastía Ming, y otro más reciente, añadido bajo los Qing, conocidos en la zona como el fuerte viejo y el fuerte nuevo (老堡 laobao y 新堡 xinbao). Cuando llegaron los primeros equipos de rodaje, ambos eran recintos de barro medio derrumbados. Lo que los atrajo fue la vista: nada moderno se interponía entre las almenas y el horizonte.
El novelista Zhang Xianliang (张贤亮), que vivió en Ningxia la mayor parte de su vida adulta, convirtió las ruinas en un estudio en funcionamiento y en una atracción de pago. La frase con la que definió la empresa todavía aparece en los letreros y en el discurso de los guías.
他说,这里卖的是荒凉。
Chumai huangliang (出卖荒凉), lo llamó: vender desolación. En la práctica, eso se ha traducido en una restauración ligera. Las murallas se remiendan, no se reconstruyen; los callejones son de tierra apisonada, y decorados de distintas producciones se levantan uno junto a otro sin apenas nada que indique de qué película salieron. Lee los pequeños carteles junto a las puertas, que nombran las películas. Sin ellos, el lugar parece una única aldea, larga y polvorienta.
La torre de la puerta de Una odisea china
Para muchos visitantes chinos, el motivo del viaje es Una odisea china (大话西游, Dahua Xiyou), la comedia hongkonesa en dos partes inspirada libremente en Viaje al Oeste (西游记, Xiyou Ji). Su escena final se rodó en la puerta de este fuerte, con banderas restallando al viento y una multitud que miraba hacia arriba desde abajo. La puerta y su torre se han conservado muy parecidas a como se ven en pantalla. Los fines de semana, cuenta con una breve cola en los escalones y un pequeño grupo en el parapeto repitiendo la misma rutina. Una persona se planta en el borde, otra graba desde el patio y alguien fuera de cuadro recita la frase sobre una figura lejana que parece un perro.
Al pie de la muralla, hay vendedores que alquilan la diadema dorada y versiones toscas del traje del Rey Mono, y fotógrafos con teleobjetivos se ofrecen a retratarte en las almenas. Pregunta el precio antes de que nadie te entregue un accesorio. Suele cobrarse por disfraz o por paquete de fotos editadas, y ambas tarifas varían. Si un tramo de muralla está acordonado, probablemente haya un equipo trabajando. El estudio sigue acogiendo rodajes, y los sets activos tienen prioridad sobre los visitantes.
El patio de Sorgo rojo
A pocos minutos a pie, dentro del fuerte viejo, está el decorado de Sorgo rojo (红高粱, Hong Gaoliang), el largometraje de finales de los ochenta ambientado en torno a una destilería rural. El patio conserva la estética de la película: cobertizos bajos de tierra, ennegrecidos por dentro, grandes tinajas vidriadas alineadas contra un muro, un portón de celosía de madera. El licor de la historia se llama Rojo de las Dieciocho Li (十八里红, Shibali Hong). Verás el nombre en botellas de recuerdo por todo el patio. Tómalas como souvenirs, no como muestra de lo que se bebe en la zona: en Ningxia, la preferencia se inclina por el baijiu y, cada vez más, por el vino de uva.
El detalle que merece una pausa es el hollín. Los techos de los cobertizos están ahumados de un marrón profundo, y no hay forma de saber cuánto viene del rodaje original y cuánto de ambientaciones posteriores. Los espectáculos en los patios, entre ellos un palanquín nupcial que se bambolea al estilo de la escena inicial de la película, siguen un horario que se publica en la entrada, y no hay función todos los días. Consulta el tablero al llegar, no cuando ya estés en el patio.
El viejo Yinchuan en yeso
El fuerte nuevo alberga la Calle del Viejo Yinchuan (老银川一条街, Lao Yinchuan Yi Tiao Jie), una calle comercial reconstruida de la época republicana, con una casa de té, la fachada de una casa de empeños, una fragua de herrero y el mostrador de un comerciante de telas. Algunos son puestos en funcionamiento que venden algo para picar o tazas de té de los ocho tesoros (八宝茶, babao cha). Se trata de la infusión al estilo hui que se sirve en un gaiwan (盖碗) con tapa, con azúcar candi, dátiles rojos, longan y goji de Ningxia (枸杞, gouqi), y la taza se rellena con agua caliente a medida que bebes. Otras no son más que fachadas con almacenes detrás.
En esta calle se ve la doble vida del estudio. Tras los escaparates hay percheros con chaquetas acolchadas de la época Qing, y las pilas de cajas de comida para llevar en un portal delatan dónde almorzaron los extras. En un día de rodaje, la gente disfrazada puede estar interpretando una escena en lugar de posar para fotos. Fíjate en si alguien del equipo levanta la mano antes de meterte en un plano.
Las estribaciones del Helan, más allá del set
El estudio es una de varias paradas a lo largo de la falda oriental de los montes Helan (贺兰山, Helan Shan), y vale la pena combinarlo con al menos otra. Las Tumbas Imperiales de los Xia Occidentales (西夏陵, Xixia Ling) quedan al sur: altos túmulos de tierra en plena estepa abierta, erosionados hasta formar conos estriados. Más al norte está el yacimiento de arte rupestre de Helankou (贺兰口岩画, Helankou Yanhua), donde figuras de animales y rostros de ojos muy abiertos aparecen grabados mediante picado en los peñascos de un desfiladero seco. Entre ambos, sobre la misma ladera, se extienden los viñedos y châteaux de la región vinícola de Ningxia. Muchos reciben visitantes, sobre todo con cita previa.
De vuelta en la ciudad, come en un restaurante hui, señalizado como qingzhen (清真), es decir, halal. Pide cordero para comer con la mano (手抓羊肉, shouzhua yangrou), que llega con hueso, ajo troceado y sal especiada, y, por la mañana, sopa de asaduras de cordero (羊杂碎, yang zasui). No lleves comida de fuera a estos locales y ten en cuenta que algunos no sirven alcohol. Por las noches, el Mercado Nocturno de Huaiyuan (怀远夜市, Huaiyuan Yeshi) ofrece hileras de parrillas y puestos de fideos. La Torre del Tambor (鼓楼, Gulou), en el centro antiguo, es un punto de referencia útil para orientarse.
Cómo llegar y cuándo ir
A Yinchuan se llega por el Aeropuerto Internacional de Hedong (河东国际机场, Hedong Guoji Jichang) y en trenes de alta velocidad hasta la Estación de Yinchuan (银川站, Yinchuan Zhan) desde Xi'an y Lanzhou. El estudio está en el extremo noroeste de la ciudad. Un trayecto en un servicio de transporte por aplicación desde el centro suele durar menos de una hora, según el tráfico. También hay autobuses públicos, pero las rutas cambian, así que confírmalas ese mismo día con tu hotel o en una app de mapas local. Pide el transporte de vuelta antes de salir del estudio, porque a última hora de la tarde puede costar conseguir un vehículo por allí.
Finales de primavera y principios de otoño son las épocas más agradables. Las tardes de verano en las murallas son calurosas y sin sombra, el viento invernal atraviesa cualquier abrigo, y la primavera puede traer tormentas de polvo que tiñen el cielo del color de las murallas. Ve temprano a la torre de la puerta, antes de que lleguen los autobuses turísticos. El sistema de entradas ha cambiado con el tiempo y puede combinar una tarifa de acceso con atracciones interiores que se cobran aparte. Antes de ir, confirma los precios, el horario de apertura y los horarios de los espectáculos vigentes en los canales oficiales del estudio o de la autoridad turística de Ningxia, y lleva tu pasaporte, ya que las taquillas de muchos sitios de China piden identificación. El error que debes evitar es tratar la visita como una parada de museo de una hora. Los fuertes son más grandes de lo que parecen desde el estacionamiento, los carteles están dispersos y la mejor luz sobre la muralla llega al final de la tarde, así que reserva medio día.
Escrito con IA y publicado automáticamente, sin revisión humana previa. Confirma precios, horarios y normas en fuentes oficiales. Cómo hacemos los artículos. Corrections welcome at designloversko@gmail.com.